¿SABÍAS QUE?

TABASCO

UN TRABAJO DE AMOR DE CINCO GENERACIONES

La salsa TABASCO® debe mucha parte de su sabor picante y único a la manera artesanal en que se ha fabricado por más de 140 años por generaciones de la misma familia con mucho amor a su trabajo.

Como el buen vino, la salsa TABASCO® es la única salsa que necesita permanecer durante tres largos años en barrica. No hay forma de acortar el tiempo. Los aromas sutiles que forman su encanto exigen reposo y cuidados precisos. Pasado el periodo de crianza, los barriles se abren y el contenido se mezcla con vinagre de vino de la mejor calidad y a continuación se procede a filtrar la mezcla. Y nada más, así de fácil se hace la salsa TABASCO®. Llegados a este punto se embotella y se envía a todas partes del mundo.

SALSA TABASCO® VERDE

La salsa TABASCO® verde es más suave que nuestra salsa roja original porque está hecha de una variedad más suave de pimientillo, el jalapeño. Más suave si, pero no se equivoque, sigue siendo salsa TABASCO® al fin y al cabo.

Nuestro sabor genuino de jalapeño es perfecto para platos de cocina mexicana, o cualquier cosa desde ensaladas a fritos. Añada salsa TABASCO® verde a sus salsas, ensaladas, pescados y mariscos, pasta o snacks y le dará el toque perfecto, ni demasiado picante, ni demasiado suave.

SALSA TABASCO® CHIPOTLE

Hecha a base de pimientos jalapeños rojos seleccionados a mano, tiene un sabor suave y ahumado. Al contrario que las salsas roja y verde, la salsa chipotle puede usarse tanto gota a gota como condimento como para marinar o macerar carnes.

Antes de los aztecas, las antiguas civilizaciones mexicanas apreciaban el pimiento chipotle por su sabor fuerte y ahumado. Usando un método centenario, los jalapeños rojos son abiertos y ahumados lentamente hasta la perfección sobre brasas humeantes, y los pimientos producen una salsa de amplio cuerpo, con un balance perfecto entre picante y sabor.

No demasiado picante, y no demasiado suave, el resultado es una salsa sabrosa, ahumada, que hará que quieras encender el grill, porque es genial para carnes, fajitas y hamburguesas hechas al grill.

FORMATOS DISPONIBLES

TABASCO® rojo botella de 60 ml., de 150 ml. y de 350 ml.

TABASCO® rojo botella de 60 ml., de 150 ml. y de 350 ml.

TABASCO® verde botella 60 ml.

TABASCO® verde botella 60 ml.

TABASCO® chipotle botella 150 ml.

TABASCO® chipotle botella 150 ml.

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¿Sabías que?

LA SALSA TABASCO: UNA HISTORIA APASIONANTE

Quien no ha soñado con la vida tranquila y emocionante que se vivía hace un siglo en Luisiana, la antigua colonia francesa a orillas del Mississippí y con las intrigas de su capital, Nueva Orleans, la reina del golfo de México? Pues precisamente allí, a caballo entre México y Nueva Orleans es dónde comienza la historia de la salsa TABASCO.

En 1848, un soldado americano lleva como regalo a su amigo Edmund McIlhenny unos pimientillos de extraordinario sabor que cultivaban y comían los indios mexicanos. Entusiasmado con la fuerza y las posibilidades del regalo, plantó la semilla en la isla de Avery, un paraíso en el centro de la Luisiana, de clima húmedo y semejante al de la tierra mexicana de origen. Cuando al final de la Guerra de Secesión americana, Edmund McIlhenny, que se había visto obligado a abandonar la isla con su familia, volvío a Avery, la encontró casi cubierta de plantas de pimientos en flor. Para poder disfrutar de ellos todo el año, se le ocurrió preparar una salsa de sabor concentrado que sirviera para aromatizar cualquier plato. Sus amigos la probaron y pronto se empezó a hablar en todo el estado de la "maravillosa salsa de Mr. McIlhenny". Pero la cosa no quedó ahí. La fama de los platos aderezados con esta maravillosa salsa pasaron de Estado en Estado hasta conquistar los paladares más exigentes de los EEUU y del mundo entero. Hoy es el condimento imprescindible en muchas recetas de los cinco continentes, y sigue siendo una empresa familiar, dirigida por la quinta generación de los McIlhenny.

SE NECESITABA UN NOMBRE

Se pensó en muchos, pero se eligió uno caprichoso y atractivo: "TABASCO", palabra india que significa "lugar donde la tierra es húmeda" y que describe maravillosamente la pequeña área donde se cosechan los pimientillos.

UN SECRETO A VOCES

La fórmula de la salsa TABASCO® es muy sencilla, pero tiene un secreto: la excelente calidad de los pimientillos de la isla. La elaboración empieza con la recolección de los frutos, eligiendo sólo los que están en pleno punto de maduración, cuando su coloración alcanza el rojo escarlata y su pulpa resulta sabrosa como los rayos del sol de Louisiana. Cuando se han seleccionado sólo los que están perfectamente maduros y sanos, hay que molerlos y macerarlos en su propio jugo. Para ello se emplean barriles hechos con madera de encina de la isla de Avery, donde el preciado polvo se cubre de una capa de salgemma de las minas de la propia isla, que permite la salida de los vapores de la fermentación, pero que impide la entrada del aire en el barril.

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